jueves, noviembre 01, 2012

Nada de alma de bolero

Una de las mejores sensaciones de querer mucho (mucho, mucho) a alguien que tiene la tozudez suficiente como para quererme también, es esta alegría expansiva que me hace picar hasta el arco de los pies cuando me llega un mensaje compartiéndome la felicidad por otro sueño que se concreta.

(Y la promesa de brindar con tequila se convierte en un detallecito casi insignificante)

5 comentarios:

Tamara Franquez dijo...

excelente!felicidades!!!!

Etienne dijo...

Detallecito que convierte el festejo en algo inherente al logro. No?

mai dijo...

Tal cual !!! Nada como la felicidad de las personas que amamos :) :) que es tan linda y tan compartida que es parte de la felicidad propia tamb..

Hugo dijo...

Nada como alegrarse sinceramente por la felicidad de la gente que amamos. Y si encima nos invitan a brindar, mejor todavía.

Yo suelo hacerlo, pero ya no con tequila; la última vez que tomé un poco de más terminé vestido con ropa de mujer y lo peor es que hay fotos de eso... y unas amigas las usan constantemente para chantajearme.

Café (con tostadas) dijo...

¡Buen día!

Tamara: gracias, gracias.

Etienne: puf, un detallecito que habla de lo mucho que me conocen las personas a las que quiero mucho ;)

mai: ¿viste? qué sensacion maravillosa, por favor. Me encanta y me sorprende, cada vez.

Hugo: jajajaja, hacé como yo, que perdí toda noción de ridículo en jardín de 5 y ya no hay con qué extorsionarme. jajajaja

¡Saluti a tutti!