lunes, abril 27, 2009

Todo se transforma

Me llevó decenas de semanas encontrar la distancia necesaria de mi historia anterior. Supongo que lo viste (que me viste) pasar ese duelo día tras día. Extrañar hasta que se me agotara el aire, sobrevivir reencuentros tan desencontrados que me dejaron vacía, descubrir uno a uno mis miedos, enfrentarme a la mujer que había sido con él y que no quiero repetir.

Me llevó dos meses de mutismo intentar describirte. Recién ahora lo veo claro. Recién a esta altura empiezo a revisar y entiendo. Hasta ese momento, hasta que empezaste esa huelga de silencio, hasta que pusiste tanta distancia entre nosotros tan próximos en la realidad, tan cercanos antes, tan juntos ahora, hasta que libraste esa batalla no me había tomado el tiempo de enumerar todas las cosas tuyas que me hacían (que me hacen) tanto bien.

Entonces un día (que puede ser cualquiera pero es importante saber que fue hace varios meses atrás) pusiste un doble vidrio entre nosotros. Me dejaste tambaleando, añorando el saludo de cada mañana, antojada de nuestras charlas en la oficina, esperando el chiste ácido que se te cae siempre en el momento más inoportuno, intentando entender por qué, cómo, para qué.

Dos meses sin diálogos ni saludos ni complicidades hasta que pudiera hablar de la falta de palabras. Otros dos meses de introspecciones hasta que me animara a nombrar lo que extrañaba. Un par de días para tomar coraje y decirte, cara a cara, que quería que hablemos. ¿Me llamás? pregunté, nerviosa y angustiada. Si, quedate tranquila que yo te llamo y arreglamos, contestaste sonriendo con seriedad. De ahí en más, ansiedad. Era sábado y sabía que no te iba a ver hasta el lunes, en el trabajo.

Sospeché que todavía no iban a volver las palabras, las miradas, los abrazos. Estaba en lo cierto. Pasaron los días, pasaron las horas, pasaron una y otra vez los recuerdos, las indecisiones, los temores, las inseguridades por mi cabeza. Te rememoré murguero y feliz, volvió a punzarme el pecho con la memoria de cada saludo que esquivaste, se llenaron otra vez de aire mis pulmones con la certeza de que ibas a llamar, de que íbamos a hablar, me traicionaron nuevamente las rodillas al pensar qué decir, de qué manera, qué hacer con estos sentimientos nuevos (o recién descubiertos) para con vos.

Y un día nos encontramos en un lugar de siempre. Una situación más o menos folclórica. Amigos en común, una picada, algunas cervezas, nuestras miradas encontrándose a cada instante. Y vino una especie de charla impuesta casi a punta de cuchillo. Quise saber por qué tu enojo, quisiste saber por qué mis dudas. Ninguno respondió esas preguntas. También quedó, flotando entre los dos, una intriga tuya. "¿ De qué forma querés que sea parte de tu vida?" dijiste y yo sentí que no tenía palabras para contestar.

Después llegaron, juntos, el llamado, los motivos, tu pregunta, mi respuesta, nuestro beso. Después me quedé con ese beso en la boca, en la piel, en la memoria durante un domingo sin verte. Después me sentí adolescente e insegura antes de mirarte otra vez en la oficina. Después me desconcertó nuestra poca complicidad (que en realidad era torpeza). Después llegó mi cumpleaños y la sonrisa compartida y esta felicidad de reconocerme profundamente enamorada.

¿Qué importa ahora si antes nos lastimaron otras personas? ¿Qué interesa si nos llevó tanto rato y tantos nervios sintonizar el mismo dial? ¿Qué cambia si hay personas que no se alegran por nosotros como esperábamos? ¿Qué puede hacernos tambalear este tablero si después de mucho tiempo y tantos machucones y tantas dudas estamos dispuestos a pasar juntos una pila de cosas preciosas y a acompañarnos en las otras?

¿Para qué renegar de todo eso si es lo que nos trajo hasta acá?



Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma.

Jorge Drexler
Todo se transforma | Eco


Pipona dijo (quizás en broma, quizás en serio) que quería que yo un día relate su historia de amor. Me gustó la idea. Me gustó compartir desde su blog esos momentos. Hoy es el día. Escribí al menos tres borradores (cosa extraña en mí). Me costó decidir qué narrador usar, qué persona, qué tiempo. Finalmente quedó así. No sé si está a la altura de las emociones de Pipona y F. pero es mi forma de celebrar, desde acá, el principio de ese amor.

18 comentarios:

CRirchu dijo...

Que lindo!!!!
Apenas empecé a leer me di cuenta que eran ellos.

Te quedo hermoso café. De verdad!!!


Vamos!!!

hormiga dijo...

Qué bien, últimamente (y lo vengo diciendo) todas las historias terminan bien (las que leo, no las mías) y eso está bueno, porque los blogs son como pequeños abrazos.

Vicky dijo...

Me encantó, sobre todo, las reflexiones del final. que linda esa adrenalina cuando uno se anima a saltar de nuevo más allá de haberse golpeado tantas veces.. Qué suerte por ellos!


Besos Café

JASVI dijo...

Que bien, q emoción, una nueva historia de amor comienza, que sea todo para bien...

Un saludo

Anónimo dijo...

Que bien -y sutíl- escribís, Mujer!!!! Sorprendido por enésima vez,

Mx

Lucas.- dijo...

///


/eso/

carmela dijo...

Que lindo tema cafecito...


tan la vida misma.


Me gusta lo que escribís.

Je! dijo...

Describir lo indescriptible, eso haces...

Ojalá todas las historias tuvieran un final así de feliz

Ivi * dijo...

Que bien se siente el alma cuando uno lee o escucha sobre un vinculo tan lindo. Que dure, que dure!! Y que delicia el relato.

Saludos!

Santa Pipona dijo...

Una vez mas me dejaste sin palabras y con los ojos llenos de lágrimas.
El relato es hermoso.
Gracias por haberte tomado el tiempo de hacer mi amor un poco mas lindo.
Cuando lo pedí, lo pedí de verdad. Sos una persona que transmite absolutamente todo cuando escribe. Que te moviliza por completo.

Además es super lindo, porque sabés que formaste parte de la historia de F y Pipona. Con cada consejo, con cada palabra de aliento y con cada cachetada virtual para que largara los miedos y me la jugara.
Te agradezco infinitamente, por el relato y todo lo demas!

Anónimo dijo...

Aflojen Café & Pipona que se me va a piantar una lágrima...y, es bien sabido, los machos no shoramos....


Mx

Soledad dijo...

Hermoso... Me encanta como está escrito y me encanta que la gente encuentre la forma de volver a apostar...
Otra cosa ¿lo ponés en sonidos?

Café (con tostadas) dijo...

Buen día!

CRirchu: gracias! Y que bueno que se note que son ellos, era la idea ;) Y vos también estás embobada con esa historia?!?!! ahhhh (suspiro)

Hormiga: lo mejor de esta historia... es que recién empieza! (y empieza con final feliz, qué más?!)

Vicky: ah, las reflexiones del final me atacaron de noche! (?)

JASVI: eso, que sea todo para bien!

Mx: viste, te lo dije, un día me ibas a hacer poner coloradísima... lo lograste ;)

Lucas: todo eso? ok, gracias.

Carmela: esa canción es TAN TAN hermosa que a veces hasta enoja de bella (?)!. Gracias!

Je!: gracias! (el problema es que si todas las historias tienen un final así, uno puede terminar en la poligamia/andria! jajaja)

Ivi*: que dure! que dure! que ese vínculo tan lindo nos ilusiona a los otros también! ;) (gracias)

Pipona: sin palabras. Gracias, eso. Por dejarnos formar parte y por dejarme contarlo así!!!

Mx: por suerte es otoño y hay muchas porquerías en el aire que pueden meterse en los ojos... no, no estoy shorando, es una basurita!. Ah, no. Esa es de mina también. Venga para acá! En DEP lloramos todos (y después, nos reimos también!)

Sole: a mi también me encanta que Pipona y F. hayan apostado otra vez y gracias! Ahora, vos querés que lo grabe?

Besos!

Gla dijo...

Linda, linda, linda....
Linda manera de relatar los sentimientos más hermosos que surgen cuando recién despierta el amor...No hay etapa en la vida más inquietante a mi entender.... Hermoso de verdad...

Jerry dijo...

Che... ¡qué historia de mierda!

(disculpá, pero tenía que balancear el universo después de tantas flores que te tiraron)

Soledad dijo...

Café, yo escuché acá algo grabado, creo que con tu voz... me parece que sonaría hermoso. Si no estoy equivocada...¿lo hacés? y si estoy equivocada...mala suerte!

Santa Pipona dijo...

Ud tendrá que disculparme doña Café.
Podrá parecerle una falta de respeto.
Digame desagradecida, pero la voy a retar:
No haga oidos sordos al pedido de Soledad!
Por supuesto que lo tiene que grabar!
mi pedido fue completo: redacte y relate. Si, soy una caradura, lo sé.
Pero si se le puede agregar mas belleza a la belleza, ¿por qué no?

Café (con tostadas) dijo...

Hola!

Gla: gracias! y sí, hermosos sentimientos e inquietantes sensaciones las que nos traen esos momentos en que descubrimos y estrenamos el amor!

Jerry: jajajaja, groso! y sí, merezco un cachetazo de tanto en vez (pero no abuses, está claro?! ;))

Sole: me gustó la idea! En cuanto encuentre un ratito de tiempo, como para hacerlo bien y lindo y disfrutando voy a cargar el audio!

Pipona: querida! devolveme el hombro! (chiste, chiste) A decir verdad, me agrandé con el pedido!! ;) En cuanto pueda, subo el audio, es un compromiso!

Besos!