viernes, noviembre 23, 2012

Me esperan a cenar

El mundo enloqueció de repente y yo quedé atrapada en la vorágine. ¿Así se paga un día con casi nada para hacer? Capaz que está un poquito alta la tarifa, che, vamos a tener que revisar este tema. Ahora, si estos cuatro días de corridas son, en realidad, el precio de un fin de semana largo con fiesta y amigos y viajecito y mates y vinos y bailes y charlas y abrazos y sonrisas y todas esas cosas que me hacen tanto bien con personas que mejoran mi vida, entonces es una verdadera ganga.

Ya falta casi casi nada.

3 comentarios:

RECOMENZAR dijo...

genial tu blog
beso

Un Simple Blog dijo...

Los momentos no tan si simpáticos dicen que son para valorar mejor aquellos que sí lo son.

Café (con tostadas) dijo...

¡Buen día!

recomenzar: ¡muchas gracias!

Un Simple Blog: adoro la teoría de los contrastes... me parece una de las cosas más optimistas de la vida ;)

¡Salú!