jueves, mayo 10, 2012

Para ir cantando

Llueve.
Afuera llueve.
De otoño llueve.
Oscuro y silencioso y constante llueve.

Y el espíritu litoraleño me contagia entera.


Agua.
Sonora agua.
De mayo agua.
Aromas y sabores y texturas de agua.

Y todo el mundo que recorta mi ventana se salpica.


Y hay mates de otoño y conversaciones de mayo y un mundo recién duchado. Y todo lo que me desestabiliza decrece y las sensaciones que me calman arremeten y los colores resurgen. Y me invaden las ganas de descubrir detalles nuevos, de saltar charquitos, de enamorarme en una esquina, de comer tortas negras, de que se me moje el pelo, de bailar por la vereda y de embelesarme, otra vez, con las maravillas pequeñas que desbordan de todo lo bueno y de todo lo bello y de todo lo diario.

Llueve
y empapa.


5 comentarios:

Mate ConDuraznos dijo...

Olor a agua. Ruido a gotas y gotitas. Frescura de agua. Colores en el agua, por el agua...
Hay pocas cosas que se parezcan tanto a la magia.

Álter alma dijo...

Que tema hermoso y cantado por Aznar me gusta más♥
Tortitas negras... años que no pruebo una!
Saludo, ya salió el sol :)

mai dijo...

Sos una poeta

y nada, eso :)



(yo que vos me pondría a escribir canciones, hay mucho músico que anda necesitando eso :P )

Lara dijo...

Como no te van a dar ganas de enamorarte si estas escuchando a Pedro???

Viste que Pedro siempre nos rescata para ir cantando??

Ahhhh le tengo que querer!!!!

Café (con tostadas) dijo...

¡Buen día!

MateCD: todas las veces me resulta maravilloso lo permeable que es nuestro humor al clima, ¿no? Y la lluvia, de una forma u otra, algo no hace, ¡algo nos dice!

Álter alma: precioso tema, hermosa versión, y ¡¡¡que ricas son las tortiras negras!!!

mai: jajajaja, ¡gracias! pero te juro que la poesía no es lo mío... en la prosa más o menos me defiendo pero si tiene que rimar, ay de mí.

Lara: siempre. Si ese señor supiera cuántos días me salva, cuántas ilusiones me devuelve, cuántos dolores me calma. Sí, querelo, es inevitable ;)

¡Salú!