martes, febrero 28, 2012

Parecer ser que la cosa va así

Silencio.
Reproches.
Desaparición.

Qué pena que vayamos perdiendo códigos
tan rápido,
tan fácil,
tanto.

Todos, alguna vez, leímos mal una situación. Todos, en alguna oportunidad, escuchamos peras y pensamos en manzanas. Todos, en algún momento, vimos lo que teníamos ganas de ver y no lo que había. El problema no está en comerse una curva. Lo que duele es que ni siquiera parezca importante buscar la forma de volver al camino.

¿Entendés por qué mis amigos son señores con mucha mesa de truco, con mucho pero mucho código?

8 comentarios:

Leria Vogt dijo...

Lamentablemente, los códigos perdidos también sirven de filtro. Te dejan ver con quién estás.

Anónimo dijo...

Bonito texto. Pienso que los códigos dependen de cada vínculo particular, y que no son preestablecidos. Muchas veces me enojo con esas frases hechan que rezan distintas cosas acerca de la amistad, porque creo que no son reales, no hablan de personas de carne y hueso. Cuando hablamos de códigos de amistad, ¿no nos referimos a los mismos valores con los que una persona se maneja en su vida en general? ¿De qué hablamos cuando hablamos de códigos de amistad? ¿Qué creen ustedes?

Cinty dijo...

Pero... Usted siempre da con lo que me pasa en el momento.

Ay Cafecita, veo que estamos en la misma... Desamores sin azúcar, eso es!

Lara dijo...

Cheeeee!!! que yo no soy ningún señor!!! SEÑÑÑORIIIITAAAA!!!!
Y no se si mucho, pero al menos tres códigos tengo!!!
Y cuando me como una curva... inmediatamente busco alguien que me tramite un pasaporte falso, con una nueva identidad y me exilio en algún país africano en el que las estadísticas migratorias sean de lo más imprecisas!!!
jajajajajaj

Beso Gorda!!!!
y avisa donde nos encontramos para el reparto de patadas!!!!

Hugo dijo...

Para algunos no hay códigos que valgan, lo que estaría bueno es que lo aclaren desde un principio.

Abrazo.

Co dijo...

Como dijo usted alguna vez, mi sabia Café, cuando los vínculos requieren tanto esfuerzo para ser mantenidos o encarrilados, no valen la pena. Eso hay que tenerlo presente siempre. Y claro, dejar que fluya!


Beso

PD: Pero qué zen que estoy! Jajajja!

PauLy dijo...

Leo amigos y me tiembla todo... No sé si cada vez hay menos códigos o menos amigos

Café (con tostadas) dijo...

¡Buen día!

Leria: o con quién ya no estás. Ah, la vida apesta, a veces. Jajajaja.

Anónimo: guarda la tosca, yo no hablé de código de amistad, hablé de amigos que tienen códigos. Códigos de vida, de consideración, de urbanización. La amistad es un vínculo y cuando de vínculos se trata no creo en códigos preestablecidos ni en manuales.

Cinty: péguele una patada al balde, Cin... ojo, puede que sea porque me agarrás en este momento de mi vida pero, como diría la gran letra, ¡¡harta me tienen!!

Lara: 1- ya establecimos que no hay riesgos de que te comas una curva conmigo. 2- yo te consigo los papeles y, quién te dice, ¡hasta migro con vos!. 3- una cosa es comerse una curva y otra pisar el acelerador ;) (¡ssssiiiiiii, reparrrrrto de patadas!)

Hugo: o que no esperen código del otro lado. Al fin y al cabo, si vamos a hacer cualquiera que valga para todos, ¿no?

Co: uf, ¡¡cómo te pegó el descancito!! jajajaja Y sí, estamos de acuerdo, en eso estamos, dejando fluir... pero jode igual, de a ratos. Que vachaché.

PauLy: ah, ¿sabés qué pasa? Tengo muy buenos señores, muy buenos amigos. Entonces sigo corriendo algunos riesgos porque sé que, las pocas veces que paga, ¡recontra vale la pena!

¡¡Saluti a tutti!!