lunes, junio 27, 2011

Proyección

Una: bueno, dale, ¿cómo se llama?
Otra: ¿Cómo se llama quién?
Una: El pibe
Otra: ¿Qué pibe?
Una: Boluda, no te hagás la boluda que te conozco. Hay un pibe.
Otra: No
Una: Esperá que te miro la cara. ¿Cómo se llama?
Otra: ¡Te digo que no hay pibe!
Una: No puede ser, sos vos.
Otra: ¿Y con eso qué?
Una: Que siempre hay otro pibe.
Otra: ¿Desde cuándo?
Una: Sí, después de Aquel...
Otra: Excepción. Fue la única vez que me enganché tan rápido y así me fue.
Una: Pero...
Otra: Acordate, ¿cuánto tiempo estuve sola cada vez?
Una: ...
Otra: ...
Una: Tenés razón... ¡Soy yo la que siempre está enamorada, no vos!

Compartir mucha vida puede generar confusiones impresentable.

4 comentarios:

Etienne dijo...

Se ve que Una se la pasa enamorada y bien fuerte que se confunde de vida...

Bati dijo...

En este momento hay cientos de pibes tratando de adivinar cuál es la una y cuál la otra.
Sólo una pequeña fracción de ellos se anima a admitir la intriga por saber si es cierto que una lava a la otra..

•∙ Vicky ∙• dijo...

Proyectarse es medio de cobardes no? Aunque a veces se da inconscientemente, lo bueno es darse cuenta, como la Una.

Café (con tostadas) dijo...

Buen día!

Etienne: es que el enamoramiento esasí, viste... nubla el juicio! jajaja

Bati: no sé si eso es un piropo, una caída de ojos, una intriga o qué. Tampoco sé si estás diciendo que las muchachas son manos o que se bañan juntas... todo muy raro! (eso sí, cientos? te parece???... yo diría miles! :P)

Vicky: lo pensé y lo re pensé... supuse que se iba a entender que el título era juego... y sí, Una se da cuenta casi siempre! jajaja

Salú!