sábado, junio 02, 2012

Media vida

Él no tiene idea y me pregunta. No entiende, no tiene como saber porque esa historia sucedió durante una pausa y nuestros paréntesis son así. Completos. Concretos. Absolutos. Un saludo por algún cumpleaños, un meneo de manos al cruzarnos en una esquina, un prolijo intercambio de palabras al coincidir en un club o una escuela . Pero todo, siempre, con absoluta diplomacia. Hay un acuerdo tácito. Los dos controlamos el abrazo postergado hasta que el momento sea el adecuado pero ambos cumplimos con el saludo protocolar. Ay, que dolor de cuerpo y de espíritu el día en que prefirió mirar el suelo y esquiar mi vista. Ay, que atrocidad la mía cuando necesité un paréntesis y no avisé de buena manera.

Nos costó media vida aprendernos y nos enseñamos tanto el uno del otro que parece mentira que hayamos tenido varios intervalos. No entiendo cómo funciona, me dijo una amiga hace años. Yo tampoco comprendo, sospecho que él no tendría respuesta. Eso sí. Hay un par de elementos fundamentales. Nos queremos desde la primer sonrisa, nos abrazamos mucho y bien, hemos hablado todo y más, desde diferentes lugares hasta que dejó de doler y estamos ahí, todas las veces. Aún cuando no nos vemos estamos, los dos, a una llamada de distancia.

Y si nos hemos perdonado tanto,
podemos disculparnos mucho más.


9 comentarios:

Camila Escobar dijo...

Uno aprende a tantearse el alma... como a reconocerse la esencia :)
Es parte del proceso completo de aprender a amar (no necesariamente para terminar siendo la persona que despertará a tu lado cada mañana por el resto de tu vida).

Oh! Lo dices tan bien...

Saludos !

MerLivia dijo...

Hola, nueva en blogger...me pasa que me pasa con alguien con quien nunca pasó nada, con alguien que me conoce de memoria y me da vuelta como quiere, me pasa que nos distanciamos y volvemos con una facilidad inentendible para los otros y tan comun para ambos.. me pasa que aunque lo pensé no me imagino la vida sin él, aunque no me atrae, no me gusta, no me produce otra cosa que amor.. una extraña relacion de amistad de las que son como una pareja cuando se lo necesita, como un hermano cuando se lo desea.. excelente blog.. te sigo.. ♥
http://des-amoresbelicosyfrontales.blogspot.com.ar/

Álter alma dijo...

Resultaste una suertuda che!

oh nikita dijo...

esas historias entreveradas e interminables!! e inolvidables, disfrutá cuando las mandarinas vienen dulces y cuando son ácidas, bué... ché, no sé si es buen consejo, suerte!! un beso grande

Cinty dijo...

De verdad me asustas. Yo creo que la persona que escribe, es mi otro yo, el que sabe expresarse con palabras.


Ya te comenté una vez por acá, las idas y venidas con mi novio. Y en este momento estamos en stand by, juntos pero lejos. No sé en realidad ni como estamos y duele bastante.

Como siempre, me encantó lo que escribiste (podría hablar durante horas de este tema jaja, mejor me voy retirando...)

Besote Cafecita.

Principessa dijo...

Ay cafe, siempre tan acertada!!! Que fuerte encontrarse con tu texto y esta cancion un lunes como este de frio y nostalgia...

Principessa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Principessa dijo...

Pasate x mi blog, vas a ver que varios de mis textos hablan de lo mismo :)

Café (con tostadas) dijo...

¡Buen día!

Camila: algo así, sí. Y no vamos a estar a la par el resto de la vida pero todavía estamos cerca... ¡no está nada mal!

MerLivia: hola, bienvenida. Y es que estas cosas son así. No se entienden mucho ni de afuera ni de adentro pero funcionan así, ¿no?

Álter alma: claramente.

nikita: es que ya no hay rachas de mandarinas ácidas que duelan. Eso es lo maravilloso.

Cinty: uf, nena... qué difícil que duela tanto. No tengo para decirte mucho excepto contarte que se sobrevive y que sea como sea, despues, puede sentirse bien.

Principessa: uf, claro... ¡¡este texto no estaba pensado para lunes de frío!!

¡Saluti a tutti!