miércoles, abril 25, 2012

La música nos ampare

Me despierto escuchando murga adentro de mi cabeza. Salto de la cama, me preparo para salir al mundo y aparezco a la realidad, viajo, converso, llego, existo a puro cuplé. Y me sienta de maravillas.

Llego y surge, invariable, ella. Entra con sus movimientos rápidos, con su verborragia cotidiana, con sus horas de vigilia de ventaja y con su teléfono cantando un cumbión de esos que se me pegan en el fondo de la cabeza y estoy fregada.

Entre reclamos y amenazas de muerte a su celular, se abre la puerta y entra mi jefe. Entra sonriéndose entero, entra desparramando piropos, como de costumbre, entra para saludar y se va. Cantando Manu Chao, se va. Y la música, una vez más, me rescata el cuerpo y el humor.

No son grandes sólo porque sean buenos.
Son enormes porque no fallan jamás.


6 comentarios:

Lara dijo...

Guauuuuu Menos mal que existe estooooo!!!!!
Si te cuento con que me desperté yo en la cabeza te dan ganas de matarte!!!!

Te juro que en ese momento dude en cortármela... y a los cinco minutos me agarró un dolor de cabeza que me duró hasta las dos de la tarde...
Ahí confirmé que me la tendría que haber cortado nomás..


Para mi que me dolió en reacción a lo que estuvo resonando antes...

La Criatura dijo...

pst! eso de "tequila, sexo, marihuana" a mí me da ajjjjco...

Café (con tostadas) dijo...

¡Buen día!

Larinha: nooo, no te cortes la cabeza. Recordá que los enormes nos salvan. Recurrí a Pedro o a Manu y vas a ver que la cosa mejora ;)

Crío: ¡con razón rechazás cervezas!

¡Saluti a tutti!

Cinty dijo...

Pah, me acabas de sorprender. No pensé que escucharas Manu Chao, un grande!

La Criatura dijo...

pst! yo rechazo amenazas, no cervezas!

Café (con tostadas) dijo...

¡Buen día!

Cinty: ¡eh! ¿en serio te daba esa imagen?? jajajaja. Y eso que hay varias cosas de Manu por acá, eh...

Crío: aaaahhhhh, ahora entiendo... ¡es que sos un ser muuuy sensible!

¡Salú!