lunes, mayo 30, 2011

Tanta pena

Es desolador que el final sea un beso que no tiene ni las sonrisas ni las ilusiones ni los antojos de todos los anteriores. Un beso cargado de tristeza y de recuentos y de sensaciones opuestas y de momentos que sé que voy a extrañar.

Es sencillamente desgarrador cerrar una charla con un beso de adiós.



Hasta que no queden mas palabras,
hasta que el silencio sea mejor,
hasta que me olvide de esa marca
que quedo en mi corazón.

Voy a imaginarme que no estabas
voy a imaginar adonde estoy
voy a simular que ya no hay nada
que no siento este dolor.

Decir adiós es no volver
es no encontrar una forma de tenerte
para mi,
tal vez sea mejor así.


Puedo ver la lluvia en la ventana,
quiero ver el ángel que no soy
quiero darte un beso a la mañana
y no el beso del adiós.

Y si no resulta con llamarte
y si no hay mensajes para oír
y si vuelvo atrás por un instante
volvería a hacerlo así.


Una vez yo te encontré
y no entiendo bien porque
no importaba que pasaba
solo era la que fue.

Y hoy te vuelvo a recordar
respirando frente al mar,
y aunque el cielo no me escuche
no te quiero olvidar.

Fabián Gallardo
El beso del adiós | La calle de la salvación

3 comentarios:

AnaYle dijo...

Esta entrada, fue exactamente lo que viví hace dos días...el beso del adiós, duele más que los lazos rotos antes que llegara el...sígueme http://mariposayrisuenor.blogspot.com/

Bati dijo...

Te sugiero tapar ese beso amargo con todos los abrazos desconocidos del 23 de Mayo

Café (con tostadas) dijo...

Buen día!

AnaYle: qué macana que te haya tocado un beso de adiós... qué macana que se rompan los lazos!

Bati: qué idea tan enorme! gracias, miles.

Salú!