jueves, abril 28, 2011

Hablemos del vaso medio lleno


Lo mejor, lo bueno de acarrear pilas con miles y miles de papeles (y hablo, literalmente, de miles y miles de papeles) es que después, cuando subo la escalera sin más peso que el de mi cuerpito me siento liviana y etérea cual doncella de ballet.


6 comentarios:

Los amigos del duende dijo...

De hecho te vi subir con las puntas de los pies!!!!

Co dijo...

Claro! Además, ejercitas los brazos!

mai dijo...

que linda sensación , sentirse liviana !! de cuerpo pero también de alma ;)

(y que hermosa música ! casi casi me dieron ganas de ponerme las zapatillas de puntas de nuevo , pero no , mejor no , duelen demasiado jaja)


mientras no bajes volando como bailarina de ballet que cae por las escaleras todo bien jajajajajaja


besoo grande muchacha !

Ela dijo...

perdon, trabajas en un juzgado? jajaja

Dana Eva dijo...

Va a sonar re loco este comentario... lo sé... pero me pasa cada vez q me plancho el pelo... está taaaan livianita mi cabeza... es hermoso... me pregunto si las lacias la sienten siempre así...

Café (con tostadas) dijo...

Buen día!

Duendín: pero eso es porque vos me mirás mucho!!

Co: te digo, me ahorré una semana de gimnasio!!!! (?)

mai: GRACIAS por escuchar la música... me salvó el día, tanto... Y lo de las escaleras, no sé qué decirte... soy yo!

Ela: jajajajaja, no pero de pensarlo me duelen los brazos!

Dana Eva: jajajajajja, excelente! (pero quiero ruuuulos!)

Salú!