Yo sé que las charlas al pasar no son el momento indicado para hacer alarde de conocimientos y picardía. Por lo general, es claro, surgen comentarios poco chispeantes y absolutamente intrascendentes. Todos, alguna vez, de una manera u otra, caemos en esos lugares comunes aún a pesar del reto que nuestro propio inconsciente nos predica en ese mismo instante. Entonces, no exijo que saquemos a relucir nuestra mejor frase de la jornada en esa circunstancia pero tampoco tanto. Tomando ejemplos de mi trabajo digo... tampoco ésto:
Café lavando un par de vasos en la cocina.
Ella:
¡ay, te tocó lavar los vasos!Café subiendo al ascensor:
Todos (todo el tiempo):
¿Me llevás?Café yendo y viniendo por la escalera (donde el ascensor no llega):
Él:
¿estás evitándote la cuota del gimnasio?Café despuntando el vicio en el sector de fumadores:
Él:
¿fumando un puchito?Por favor. Un poquito de originalidad o, de última, el siempre salvador y nunca excesivo "Hola, ¿qué tal?"