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martes, diciembre 13, 2011

De bailes y torpezas

Y para qué te voy a decir que no, si sí. Si algunas veces, si hoy especialmente, me gustaría ser una mujer capaz de hacer un click en la cabeza de un hombre cuando me ve llegar. Si algunos días, si ahora específicamente, me agradaría ser una de esas mujeres que tienen en los ojos un remanso cuando se desnudan. Si por momentos, si en este instante precisamente, me encantaría que a pesar del miedo y del humano instinto de poner frenos, tenga confianza en el aire y sea capaz sentir que ya que estamos en el baile, ¿por qué no bailar?.


voy a tirarme en mi cama con tanto tiempo en mi mano
voy a soltar mis sabuesos para que ubiquen tu rastro
tu boca es una naranja tu boca es buena y redonda
tu boca es un gran abismo donde se pierden mis sondas

linda linda
cuanta certeza, llenaste toda mi pieza
algo hizo click dentro de mi cabeza al verte llegar
linda linda
quiero tu aire, y ya que estoy en el baile
sólo me queda bailar

cuando una cosa es tan fuerte, tan fuerte que mete miedo
me descubrí a mi mismo pisando mis propios frenos
es que la luz de tus ojos pateó el tablero y mis piezas
se mueven como un panal cuando empezó la tormenta

linda linda
dame un descanso, no quiero otro remanso
que el que vi en tus ojos en el momento en que te desnudás
linda linda
voy a tirarme tengo confianza en el aire
sé que te voy a encontrar


veo moverse mis labios cuando te dicen te amo
puedo sentir el recuerdo que deja tu cuerpo en mi mano
puedo sentir el dolor cuando arquea mis cejas
es que fue todo tan bueno que ya no tengo ni quejas

linda linda linda linda linda
no quiero otro remanso
que el que vi en tus ojos en el momento en que te desnudás
linda linda
voy a tirarme, tengo confianza en el aire
sé que te voy a encontrar

Daniel Drexler
Linda | Vacío

martes, septiembre 13, 2011

De deseos y requisitos

Y claro que me gustaría que aparezca y me diga anda y quitarme el vestido, las flores y las trampas, ir a sus brazos y ser un cuerpo enamorado. Pero para eso debería (o quizás por eso me encantaría) volver a ser una mujer que deja, que pide, que dice y que va.




Anda,
quítate el vestido
las flores y las trampas,
ponte la desnuda
violencia que recatas
y ven a mis brazos,
dejemos los datos,
seamos un cuerpo enamorado.

Anda,
deja que descubra
los montes de tu mapa,
la concupiscencia
secreta de tu alma
y ven a mis brazos,
dejemos los datos,
seamos un cuerpo enamorado.

Anda,
pídeme que viole
las leyes que te encarnan,
que no quede intacto
ni un poro en la batalla,
y ven a mis brazos,
dejemos los datos,
seamos un cuerpo enamorado.

Anda,
dime lo que sientes,
no temas si me mata,

que yo sólo entiendo
tus labios como espadas,
y ven a mis brazos,
dejemos los datos,
seamos un cuerpo enamorado.

Luis Eduardo Aute
Anda | Espuma

martes, enero 04, 2011

De realidades y refugios

Es que cuando el mundo me agobia, cuando entro en contacto con las partes más agredidas de mis ilusiones, cuando me enfrento al paredón de la realidad o cuando me doy de boca contra mi literalidad crónica necesitaría escaparme de todo y encontrar refugio en otro rincón de mi persona.

Yo, a veces, quiero ser una chica almodóvar.



Yo quiero ser una chica almodovar
como la maura como victoria abril,
un poco lista, un poquitin boba,
ir con madonna en una limousine,

yo quiero ser una chica almodovar
como bibi, como miguel bose,
pasar de todo y no pasar de moda,
bailar contigo el ultimo cuple.

y no parar de viajar del invierno al verano,
de madrid a new york, del abrazo al olvido,
dejarte entre tinieblas escuchando un ruido
de tacones lejanos.


encontrar la salida de este gris laberinto
sin pasion ni pecado ni locura ni incesto,
tener en cada puerto un amante distinto,
no gritar ¿que he hecho yo para merecer esto?

yo quiero ser una chica almodovar
como pepi, como luci, como boom,
venderle al garbo mis secretos de alcoba,
ponerme luto por un matador.

yo quiero ser una chica almodovar
que a su chico le suplique: “¡atame!”,
no dar el alma sino a quien me la roba,

desayunar en tiffany’s con el.

y no permitir que me coman el coco
esas chungas movidas de croatas y servios,
ir por la vida al borde de un ataque de nervios
con faldas y a lo loco.


encontrar la salida de este gris laberinto
sin pasion ni pecado ni locura ni incesto,
tener en cada puerto un amante distinto,
no gritar ¿que he hecho yo para merecer esto?

como patti diphusa escribir mis memorias,
apuntarme a cualquier clase de bombardeo,
no tener otra fe que la piel ni mas ley
que la ley del deseo.

encontrar la salida de este gris laberinto
sin pasion ni pecado ni locura ni incesto,
tener en cada puerto un amante distinto,
no gritar ¿que he hecho yo para merecer esto?

Joaquín Sabina
Yo quiero ser una chica Almodóvar | Física y química

lunes, abril 26, 2010

De zigzagueos y semblantes

No por el desgano y la desaprobación. No por el desamor y la vida de hacerse daño. No por los errores o los desaciertos. Ni siquiera por la chispa o la impunidad. O quizás sí, por todo eso si es que viene de la mano de esa capacidad casi altanera de no dejarse destratar por un tipo que cree que se las sabe todas y le debe lealtad a otro tipo (que no se tiene lealtad a sí mismo). Quizás no, quizás sólo por lo burdamente poética que suena la escena, alguna vez me gustaría ser una de esas mujeres que, aún sin dar la talla para un itinerario de dos cuadras en línea recta, no se amedrenta ante un ¿tomaste mucho? socarrón e inquisidor.

Pagame una ginebra - dijo adelantando el mentón

Juan Sasturain | Arena en los zapatos.

sábado, mayo 23, 2009

De ficciones y caprichos

Cada vez que una esquina me recuerda un abrazo, que el perfume de cualquiera, en un colectivo o donde sea, refresca la memoria de aquel aroma, que una canción revive algunos besos, vuelvo a ver, de los párpados para adentro, la misma escena de la misma película. Además, desde hace muchos (muchos) años, una vez cada tanto pienso que si pudiera elegir, sería la protagonista de esas historias por un rato.

Yo, de vez en cuando, quiero ser Celine (especialmente en Before the sunset)


(Lo sé, un horror el doblaje. Es la única versión que encontré de esa escena)

viernes, mayo 01, 2009

De virtualidades y adicciones

Podría dar toda una serie de excusas. Las motos, la determinación, la convicción, el coprotagonista. Podría decir que hay días en los que me encantaría poder patear unos cuantos pechos de esa manera. Podría estar varios párrafos argumentando pero, sinceramente, no le veo el sentido. No me interesa si es infantil, poco original o síntoma de adicción.

Yo, un día, quiero ser Trinity.



(sí, con las piernas chuecas y todo)

martes, febrero 24, 2009

De anhelos y ternura

Hoy quiero. Quiero que sea capaz de mirarme así y de sentir y pensar estas cosas cuando me mira. Y que sea capaz de decírmelo de alguna forma y, entonces, ¿cómo no dejar caer mi ropa en un rincón de su guarida? Hoy quiero ser para alguien lo que Ana para Jorge.



Ana,
qué no daría yo por ver un día
tu ropa en un rincón de mi guarida
formando un banderín multicolor,
junto al atuendo de este servidor.

Por verte, Ana,
tocar mi corazón, yo cambiaría
de esta misma canción la melodía
por complacerte, Ana.
Entro en tu cauce y suelto el timón,
me dejo ir río abajo,
rumbo a tu corazón.

Ana,
por qué rendija entró tu primavera,
que luna habrá la noche que me quieras
brillando en la ventana.

Jorge Drexler
Ana | Vaivén

viernes, enero 23, 2009

De géneros e igualdades

Aprendí que soy así, esta que soy. Aprendí a aceptarme, a quererme, a pelearme, a retarme y a amigarme otra vez. Sin embargo, no es novedad que mi cabeza más de una vez se dispara y se queda soñando qué pasaría si pudiera ser otras mujeres. De las muchas especies de féminas que pueblan el mundo, hoy (y casi siempre) me gustaría ser una varonera.

Y es que las mujeres que verdaderamente vale la pena conocer han sido, antes que mujeres o madres, antes que tirabombas o putas, antes que todo, orgullosas varoneras que se quedaban con nosotros hablando y bebiendo y riendo hasta que despuntaba el sol. Y lograban, ellas solas, que nos sintieramos iguales, pero no iguales del verbo género, sino iguales y punto. Hermanos.

Hernán Casciari
Las varoneras | Orsai

miércoles, enero 14, 2009

De ganas y probabilidades

Vale jugar, vale soñar, vale imaginar, vale suponer. Por eso juego a que me gustaría ser otra, sueño que podría ser diferente, imagino que esa versión de mí estaría en otros contextos y supongo que podría parecerme a lo que otros juegan, sueñan o imaginan cuando piensan en esa mujer. Entonces, hoy y a veces, me gustaría existir, que creas en mí, ser y que te baste.

y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño

Ángel González | Me basta así



Acá, con Pedro Guerra en La palabra en el aire. Escuchalos.

Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
entonces,

si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;

ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,

Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando —luego— callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta
)

miércoles, diciembre 17, 2008

De antojos y realidades

Hace todo el día que canto y bailo esta canción. Recién a esta hora caigo en la cuenta de que me encantaría ser esa mujer.

Que prende las estrellas cuando el cielo no la ve,
Inventa primaveras con flores de papel.


Fabián Gallardo
Estoy hablando de ella | Debajo del agua



Camina y va dejando un vendaval,
Y el viento se le enreda entre los pies.
Sus ojos siempre dicen la verdad,
Sus piernas son un fuego que quema de placer.
Y dicen que hay lugares donde el sol,
No sale sino encuentra a esa mujer.<
Para vestir su cuerpo de calor,
Y acariciar su espalda alguna vez.


Y sé, que cuando abre los ojos hay un nuevo amanecer,
Y cuando se desnuda me ilumina con su piel.
No puedo imaginar la playa sin sus pies,
No tengo más palabras para hablar de esa mujer.
Que prende las estrellas cuando el cielo no la ve,
Inventa primaveras con flores de papel.
Y vuela sobre mí,
Y baila hasta caer.
Me duerme y me desvela,
Esa mujer.

Me cura y me envenena.
Me atrapa y me libera.
Me duerme y me desvela.
Me absuelve y me condena.
Me esquiva y me atropella.
Me incendia y me congela.
No tengo más palabras estoy hablando de ella.

Si un día te la encuentras por ahí,
Y un rayo te atraviesa y no lo ves.
No es nada solo es tu corazón,
Que al fin pudo sentir a esa mujer.


Y siento su perfume en cada atardecer,
Me envuelve con sus piernas y ya nada puedo hacer.
La quiero para mi,
Es el agua y es la sed.
Me cura y me envenena…

Ella es un día de primavera,
Estoy hablando, estoy hablando.... de ella.

sábado, diciembre 06, 2008

De delirios y posibilidades

Que soy capaz de fantasear para mí misma cosas absolutamente improbables quedó clarísimo hace ya un tiempo. Hoy me supero a mi misma. De todas las posibles mujeres que hay en el mundo, yo quisiera ser de estas:

Hay mujeres que tocan y curan, que besan y matan


Joaquín Sabina
Mujeres Fatal | Esta boca es mía



viernes, noviembre 14, 2008

De sueños y limitaciones



Me encantaría ser la Lucía de Serrat o la Yolanda de Pablo Milanés o la Catalina de Pedro y Pablo o tantas otras mujeres así. Me intriga saber cómo es generar esos sentimientos y sensaciones en hombres capaces de expresarlos de esa forma, tan simple, tan sincera, tan perdurable.

Sé perfectamente que no es posible. Lo asumí el mismo día que acepté que no seré una de las personas que cambien la historia de la humanidad, por allá por esos años en los que reconocí que voy a ser otro más de los comunes mortales de este mundo y me tranquilicé conmigo.

Sin embargo, así como aún juego a que seré Emperadora del Mundo Todo, también sueño con ser, un día, una mujer así.