miércoles, diciembre 15, 2010

Si no me lo decían ni lo notaba

1- Normalmente, si no recuerdo una palabra, un nombre, un título puedo decir con seguridad la inicial.

2- Tomo todo amargo. No me gusta agregarle azúcar al café, al te, al mate o a nada.

3- Tengo el hábito de anudar los envoltorios de las golosinas después de comerlas.

Sé que morías por saberlo.

martes, diciembre 14, 2010

Escasez de vocabulario

No quiero que te parezca importante porque quiero que te parezca importante. Sólo quiero que te parezca importante.

Se entiende igual, ¿no?

lunes, diciembre 13, 2010

Carcajada sideral

¿Te acordás cuando dije que este iba a ser un gran año?


¡Ja!


Vení, dale, riámosnos de mí.

viernes, diciembre 10, 2010

Cesación de hostilidades

Esta profesión que tengo, estos trabajos que cumplo, estas ciudades que habito. Mi casa, mi ropa, mis cosas, mi pelo, mis pies, mi rutina. Mis preocupaciones, mis inseguridades, mis cansancios, mis enredos, mis mil pensamientos amontonados, mi angustia. Esta semana no quiero nada de esta vida mía. Pienso, entonces, que diciembre le está haciendo honor a su fama y me maltrata. Pienso, entonces, qué cosas voy a cambiar, cuáles voy a intentar y cuáles prefiero conservar.

Porque, ¡eh!, entre todo lo que soy y lo que tengo están mis afectos, mis carcajadas, mis bailes preparando el desayuno, mis polleras con flores pasadas de moda, la sensación del pasto en la planta de mis pies, los abrazos que doy (de oso, cruzados, nudo, medio upa) y los que recibo, el sinfín de recuerdos bellos y de antojos placenteros y de personas y de momentos y de música que salvan días y mejoran vidas. Pienso, entonces, que necesito una tregua conmigo misma. Pienso, entonces, que, al final, está bastante bueno ser esta que soy.

¿Vamos a pasear?

jueves, diciembre 09, 2010

Todavía

Me provoca mucho placer preparar una rica cena.
Me alegra festejar los cumpleaños ajenos.
Me encanta elegir, envolver y entregar regalos.
Me debato entre colgar globos y guirnaldas.
Me parece que falta algo si no hay torta con velitas.

Todavía disfruto de esos momentos como si fuese una nena.

martes, diciembre 07, 2010

10 segundos de delay

Flaco
(con media sonrisa, voz grave y ceja levemente levantada)
¿Estás tanguera?

Café
(con la expresión más naif que puedas imaginarte)
No, hoy justo se me dio por cantar zambas.

Y me lo tuvo que explicar.
Irremontable.


lunes, diciembre 06, 2010

Diferentes formas de cerrar las puertas

No sé si es porque sucedió muy temprano a la mañana o porque tengo esta tendencia irrespetuosa a quedarme pensando nimiedades. Sin embargo, ante un cartel que dice por favor, cierre la puerta con la mano empieza la cuenta mental. Cada día abro y cierro las puertas con codos, pies, rodillas, hombros, espalda, antebrazos, mentón y el histriónico golpecito de cadera.

Dado que el cartel no está en mi puerta y que la originalidad no es mi característica principal, sospecho que somos muchos los que obramos igual.

viernes, diciembre 03, 2010

Pausa

Y caminar bailando una canción contenta y descalzarme y que se me vaya deshilachando el rodete del pelo y deleitarme con el viento refrescante y las nubes que amparan y disfrutar de la tela de la pollera cosquilleando mis rodillas y acostarme boca arriba a sentir como toda mi espalda se relaja contra el piso y reírme a carcajadas con la boca, con los ojos, con la cara, con el cuerpo y tomar jugo de naranjas recién exprimido y cantar con los hombros distendidos y jugar con los dedos de los pies.

Y cuando se termine la canción, darle play y volver a empezar.


Camina y va dejando un vendaval,
Y el viento se le enreda entre los pies.
Sus ojos siempre dicen la verdad,
Sus piernas son un fuego que quema de placer.
Y dicen que hay lugares donde el sol,
No sale sino encuentra a esa mujer.
Para vestir su cuerpo de calor,
Y acariciar su espalda alguna vez.

Fabián Gallardo
Estoy hablando de ella | Debajo del agua

jueves, diciembre 02, 2010

Canciones pasadas por agua

Según la leyenda familiar, la primera canción que se me escuchó entonar efusivamente fue Pedro canoero de Teresa Parodi, por allá por las épocas en que personalizaba las letras y, entonces, mi estribillo decía algo como Pedro teme Pedro sigue sigue el agua. Por suerte tenía esa edad en la que todas las payasadas resultan simpáticas y adorables.

Esta mañana me despertó una canción impresentable seguida por un listado de temas cuya calidad, aunque parezca imposible, iba decayendo abruptamente. Sin embargo, junto con la lluvia me empapó el espíritu litoraleño y me encontré cantando otra canción de la correntina que hasta hace unas horas ni siquiera recordaba. Me llevó un buen rato dar con la interpretación ansiada, esa que trae imágenes de viajes y paseos y toda la familia en el auto.

Es que mi memoria archiva versiones exactas y mis antojos tienen mucho de añoranza.



Y entonces sabe por qué
Se puede seguir soñando
Se puede, se puede
Se puede, se debe
Se debe, se debe
Se debe, se puede.

Teresa Parodi
Se puede | Mbae pa reico chamigos

miércoles, diciembre 01, 2010

Mi tolerancia tiene el techo cada vez más bajo


Necesito un auto, un departamento, una gomera o un casco de astronauta con doble vidrio y almohada incluida.

Los colectivos de la tarde son, definitivamente, el infierno mismo.