miércoles, julio 14, 2010

Ay, no sé qué decirte

Si una mujer tira, como al pasar, así con actitud de descuido ponele, la cantidad de baños que tiene su casa, ¿es porque tiene obsesión con los sanitarios o porque teme que la referencia a sus múltiples vehículos, a la diseñadora de moda muy top que le hizo el vestido de egresada a la hija mayor o el precio del vestido de la menor no sean claras muestras de su situación económico financiera?

Porque, creeme, yo quiero darle el beneficio de la duda.

lunes, julio 12, 2010

Tarada, bronceada

Tarada: me la banco.
Tarada, borracha: quizás hasta me río.
Tilinga: me cuesta pero la tolero.
Tarada, tilinga y borracha: tatequieto contundente.
Tarada, tilinga y borracha en el colectivo que me estoy tomando a la madrugada: no hay forma, eso es demasiado.

Un reparto de patadas por acá por favor.

viernes, julio 09, 2010

Límites de la libre interpretación

Sos adorable no significa te adoro. Bajo ningún concepto sos extrañable y sos querible deben ser escuchados como te extraño o te quiero porque, claro está, no tiene nada que ver ser amable con ser amado o amada.

Es la eterna distancia entre las potencialidades y las realidades.

jueves, julio 08, 2010

Ya deberías saberlo


Mi empecinada necedad y mi retórica trabajada logran que no me contradiga ni siquiera cuando me contradigo.


¿Está claro?

miércoles, julio 07, 2010

Salta, salta

2007, año de grandes retornos y reencuentros. 20 de octubre y yo ahí, en pleno river viéndolos volver. En el escenario, Soda Stereo, en el estadio, miles de fanáticos, a mi izquierda, el que era mi novio y su amigo, a mi derecha, él. Un flaco alto, bastante más alto que el resto de las personas que me rodeaban, absolutamente compenetrado en el furor del momento. Un fanático desmedido con abstinencia de diez años escapándosele del cuerpo. Desenfrenado, eufórico, apasionado y absolutamente descoordinado.

Llegó, porque siempre llega, el momento del pogo obligatorio. Es claro, cuando miles de personas apretujadas saltan, lo mejor que podés hacer es saltar vos también. El problema es que cuando todos subíamos, él bajaba y viceversa. Yo no soy una persona que se rompa con facilidad pero mi paciencia sí. Mientras buscaba algo con qué ajusticiarlo la flaquita que estaba con él gira enajenada, lo agarra de la remera, lo baja a tierra y le habla con autoridad asombrosa.

Maxi, te lo digo por tu bien, coordiná con la multitud porque me estás matando.

Antes del golpe siempre es válido probar con las palabras.

martes, julio 06, 2010

Contundente


Yo quisiera saber quién les hizo creer a las mujeres que el flequillo les resta años. Me dan ganas de agarrarlas y decirles que no, que es mentira, que no parecen más chicas, que sólo las muestra como una persona a la que le encantaría verse más joven.


Hermana es mucho más terminante que yo.

lunes, julio 05, 2010

Mujercitas

Ay de mí con estas mujeres que somos. Avanzamos, es cierto, pero a veces parece que no aprendemos. Un día nos dijimos que podíamos más, que teníamos derecho a más. Heredamos de a poco, de batallas ajenas, este horizonte nuevo y empezamos a buscar futuros diferentes. Decidimos que podíamos dejar de ser una parte más de una casa, aceptamos y defendimos nuestro lugar para el desarrollo intelectual, nuestro rinconcito en el mundo productivo, nuestra vereda de la superación laboral y profesional. Dejamos de vernos como madres y esposas y abuelas y cocineras y salimos al mundo a trabajar, a comprarnos tacos, a tener sexo cuantas veces nos viniera en ganas, a vivir solas, a valernos por nosotras mismas, a ser independientes y autosuficientes. Y nos salió bárbaro.

Ahora veo otra cosa. Siento que nos limitamos, que no sumamos sino que reemplazamos. No porque hayamos dejado de lado la ilusión de maternidad, la idea de pareja o el placer de hornear una torta sino porque empezamos a avergonzarnos, a sentirnos inferiores por tener esos impulsos. Y todavía cocinamos cuando tenemos ganas aunque pidamos comida hecha cuando estamos cansadas pero resulta que nos cuesta (tanto pero tanto a veces) decir que sí, decir yo quiero tener hijos, decir yo quiero que tengan un padre, resulta que nos cuesta (tanto pero tanto a veces) decírnoslos a nosotras mismas, resulta que nos cuesta (tanto pero tanto a veces) escuchárselo decir a otra mujer.

La miro esquivando su propia voz y lo repito en voz alta, para ella y para mí. No está mal querer, además, tener hijos, una casa y un perro. Y cada una encontrará su tiempo y cada una elegirá la forma y cada una resolverá por qué. No está mal no desear todas esas cosas pero no nos involuciona tener esos anhelos. La miro y nos lo vuelvo a decir a las dos, para que no se nos olvide.

No está mal quererlo todo y hacer lo posible por conseguirlo.

viernes, julio 02, 2010

Máxima arbitraria 47




Cuando una amiga se refiere al hombre con el que tiene una historia como el chico este prepará el oído, vienen tiempos difíciles.


Las cosas que guardamos en nuestro interior

Es una de esas mujeres diminutas, de aspecto casi frágil. Tiene el pelo eterno y brilloso y tanto y está siempre impecable. Las camisitas blancas y los pulóveres rosados le quedan de maravillas y suele maquillarse en tonos dulces. Tiene voz suave y tono cálido. Es la personificación del ideal de mujer suave y tierna. Sin embargo es absolutamente capaz de ponerle un tremendo reto al inoperante con el que nos tocó renegar y cerrarlo con un pero te estoy ayudando, vos valorá la ayuda no el maltrato.

La amé.

jueves, julio 01, 2010

Ay, no puedo

Soy quisquillosa y detallista y los blogs no podían quedar afuera de eso. Ya lo sabemos, muchas veces opto por cerrar aún antes de leer. Eso sí, no hay golpe más contundente que descubrir un espacio que me resulta visual y auditivamente agradable para descubrirle 5 errores ortográficos fuleros en el primer párrafo. Todo bien, cada uno escribe como quiere pero cuando los pifies son tantos soy incapaz de sobreponerme a la forma para ver si me interesa el fondo.

Es así, soy una persona con serias limitaciones.