miércoles, mayo 13, 2009

Pensamientos pasados por agua

1- Es ley. El día que podés dormir 30 minutos más va a ser complicado. Muy complicado.

2- No sé si es porque nos juntamos con similares o una técnica para prestarse los jeans pero todos los pares de amigas que vi hoy por la calle tenían más o menos el mismo contorno de cadera.

3- La lluvia me pone enamoradiza. ¡No es buena idea invitarme a un café cuando llueve!

Hoy casi que llueve, casi que hace frío, casi que recién empieza la semana y ya casi que termina. Hoy casi es un día más pero casi que no puedo dejar de cantar y bailar esta canción.



Hoy casi es un día para que las cosas sean simples.

Te doy mi sol,
calor de un nuevo amanecer
y una canción
que es como el agua de beber.

Te doy mi pan
que está mojado en el café,
te doy la sal que el mar
ha dejado en mi piel.

Carlos Vives
La cartera | El amor de mi tierra

martes, mayo 12, 2009

Mea culpa

Existen muchas sensaciones que no me hacen nada bien. No me agrada que me invadan. No me gusta despertarme posesiva o caprichosa o tantas cosas más. Esas emociones que me disgustan no son las que me caracterizan y, probablemente por eso, me siento menos feliz cuando me atacan. Entre las muchas versiones de mí que ni me gustan ni elijo está la culpable. Detesto sentir culpa y, por suerte, no es algo que se de a menudo. Por dos motivos. Por un lado, procuro no recaer en las acciones que la provocan, al fin y al cabo soy relativamente dueña de mis actos. Por el otro, no son muchas las reacciones o actitudes de las que me siento culpable pero las hay. Le dediqué un rato y conformé una lista de 5 situaciones que me provocan culpa y siguen apareciendo en mi vida.

1- Llegar tarde (es decir, hacer esperar a alguien)
2- Deber un trabajo o un examen y no encontrar el tiempo necesario
3- Tener pendiente una conversación que no sé cómo iniciar
4- Deber plata (así sean 10 centavos)
5- Dejar en espera una disculpa porque la distancia se interpone.

Hay algunas más probablemente pero serán menos importantes. También existen otras actitudes que sospecho me generarían sensación de culpa. Matar a alguien, por ejemplo, debe ser una situación complicada. Entonces, me mantengo lejos de la tentación. Hay otras cosas por las que sospecho debería sentirme culpable pero no me sucede. Estar escribiendo en el blog en vez de hacer algo más importante debería pesarme pero, por suerte, no me sucede.

A vos, ¿por qué te ataca la culpa?


lunes, mayo 11, 2009

Ganas de...

Manejar charlando, mate en mano y con buena música hasta algún rincón lindo y despoblado. Bajar del auto y que el aire nos desperece, nos asombre, nos acaricie. Tirar sobre el pastito o sobre arena o sobre una piedra una lona, apilar mochilas, equipo de mates, alguna bolsa con comestibles, un par de atados de cigarrillos, algún cubilete con dados, naipes y un libro. Sentarnos, descalzarnos, apoyar la planta de los pies en el suelo y que el fresco se cuele entre los dedos. Cambiar la yerba, reiniciar el mate y pasarnos horas jugando, charlando, comiendo cosas ricas, leyendo en voz alta y muriéndonos de risa.

¿Y si nos bajamos del mundo esta mañana de lunes?

domingo, mayo 10, 2009

Maternidad

Es una suerte, una verdadera suerte que no sea posible tener un hijo en 9 horas e implique, por el contrario, todo un proceso.

Hace un rato hubiese tenido un bebé. Ahí, ya...


Ahora me estaría arrepintiendo.


¡Mañana ni te cuento!

sábado, mayo 09, 2009

Premio Nobel Criollo

Hace prácticamente desde que empecé este blog que vengo tirando comentarios sobre mis premios nobel criollos. Es sencillo. Tengo la teoría de que en el mundo están premiando avances científicos que no nos cambian en nada la vida cotidiana (bueno, alguno habrá... pero no nos pongamos correctos y quisquillosos). Acá, un listado de las personas que merecen un premio nobel criollo. En realidad, de sus descubrimientos porque no sé quiénes son (si los tenés, avisame).

Los primeros PNC de Desayunos en Pantuflas son para quienes hayan inventado o descubierto:

01- El mate amargo con tortitas negras
02- El cajón peruano
03- El paquete de 45 pañuelos de papel tissue doble hoja de 21x14 cm. (la caja no, el paquete, que no molesta en la cartera y cabe en la guantera)
04- El control remoto
05- Las pantuflas patas de pato
06- Los termos
07- La cinta adhesiva
08- Las bufandas
09- Los dispenser
10- Las almohadas nube
11- La horizontalidad (¡pero que lindo es estar acostados!)
12- La ropa linda que no necesita plancha
13- Las papas fritas
14- Los reproductores de música portables (mp3, ipod... hasta el walkman si me apurás)

En cualquier momento me calzo las pantuflas de gala y hago la entrega oficial.

¿Alguno que quieras nominar?

viernes, mayo 08, 2009

Eso que llaman sexo

No voy a hacer un post kilométrico con anécdotas de las más diversas. No voy a profundizar en las horas de conversaciones al respecto con personas de las más variadas. No creo que sea realmente necesario darle mayor contexto a la cuestión. No me parece menester aclarar por qué la pregunta da vueltas desde hace mucho. No sé si tiene sentido decir que el disparador es una enorme cantidad de situaciones escuchadas de boca de amigas, conocidas, amigos, compañeros y personas a las que sólo vi una vez, mate o cerveza mediante. Nada de eso es importante cuando lo que queda al final cae por su propio peso.

¿Cómo llegamos al punto en que...
... tantas mujeres viven múltiples experiencias sexuales sin saber si tuvieron un orgasmo?
... tantos hombres reciben agravios al comentar qué prefieren?
... tantas personas desconocen qué es lo que realmente disfruta su pareja?
... tantas mujeres acceden a situaciones que no les resultan placenteras por temor a negarse y que él se vaya?
... tantos hombres se sienten menos hombres por preguntar?
... tantas personas usan el sexo como forma de manipulación?

¿Cómo llegamos a un mundo con tanto desconocimiento, tanta inseguridad, tanta autoestima baja con un tema que ya no es tabú?

jueves, mayo 07, 2009

Mentiras históricas

Existiendo la playa, los ríos, las montañas. Habiendo autos, rutas, música, mates, amigos. En un mundo con sol y lluvia, con juegos y libros, con charlas y desayunos de horas. Si tenemos pantuflas y piyamas y almohadas y sillones y piletas y colchonetas inflables y películas en casa y cine y golosinas y comidas ricas y sexo y mimos y abrazos y crucigramas y tantas pero tantas cosas hermosas y placenteras...

¿a quién se le puede ocurrir que nos sentiríamos incompletos sin trabajar?



No juego mas.
Basta para mi.
No juego mas.
¡La hora referí!
¡¡¡BBBAAASSSTTTAAA!!!

Caballeros de la Quema
Basta para mí | Fulanos de nadie

martes, mayo 05, 2009

Fiebre, sudor y lágrimas

Como ya expliqué, hay varias manifestaciones que demuestran que tengo fiebre (cuando tengo fiebre). El ardor en la piel es la más común. El dolor o molestia en los dientes o encías se asocia a temperaturas más altas y por períodos de tiempo más prolongados. Así, luego de años de termómetros, paños de agua fría y otros recursos más o menos científicos o caseros y mucha observación puedo asegurar que el síntoma más claro de que tengo fiebre es el llanto.

Así de sencillo. Aumenta la temperatura, brotan las lágrimas. Entonces, el perro me da un lengüetazo, lloro (compréndase que me arde la piel). Alguien pregunta ¿te puedo ayudar en algo?, lloro. Suena el teléfono, lloro. Llamo al trabajo para avisar que no puedo ir porque estoy enferma y no puedo explicar porque... lloro. Una porquería. Lloro de llanto real. Se me cierra la garganta, se me oprime el pecho, se me pone colorada la nariz... ¡lloro!

Casi al final de mi secundaria estaba sola en casa y apareció la fiebre. Como toda mujer grande, busqué una orden de consulta y pedí un turno urgente con mi pediatra. El doctor me atendió y después, en mi recuerdo, viene un momento difícil. Me sentó en la camilla, entre animales de peluche y fotos de bebés, y me dio a entender que ya tenía que buscarme un médico de gente grande. No alcanzan las palabras para describir el momento. Un cine lleno de gurisas en pleno estreno de Titanic fue incapaz de superar el nive hídrico del que estoy hablando.

Hace unos días, rememorando la situación con Hermana ella me dijo algo asombroso. No, Café, Pediatra asegura que nunca te dijo una cosa así. Me sorprendió escucharlo pero me quedé pensando y es posible. Ya dejé en claro que muchas veces escucho otra cosa y entiendo lo que quiero. Si, además, tengo fiebre es mucho peor porque... lloro. Pienso, igual, que de no haber sido así seguiría yendo al pediatra. ¿Podrías culparme?

Pensá que más de una vez me recetó helado, con firma y sello.

Té con miel y limón

Lo bueno: sentarme sin preocupaciones a leer el libro que me tiene enganchadísima, tirarme en el sillón a comer chocolates y mirar películas, no sentir cargo de conciencia por los platos sin lavar, pasarme todo el santo día en pantuflas, estar despeinada y que no importe, usar el teléfono sólo para hablar con quienes quiero de lo que quiero (y casi nada de trabajo).

Lo malo: que con tanta fiebre ninguna de esas cosas sea tan genial como parece.



Si al despertarte te arde la piel y te duelen los dientes...


buscá el termómetro.

viernes, mayo 01, 2009

De virtualidades y adicciones

Podría dar toda una serie de excusas. Las motos, la determinación, la convicción, el coprotagonista. Podría decir que hay días en los que me encantaría poder patear unos cuantos pechos de esa manera. Podría estar varios párrafos argumentando pero, sinceramente, no le veo el sentido. No me interesa si es infantil, poco original o síntoma de adicción.

Yo, un día, quiero ser Trinity.



(sí, con las piernas chuecas y todo)