viernes, septiembre 09, 2011

Hoy te vi

Estaba esperando el colectivo, sentada en el parque al solcito, disfrutando del día maravilloso y de la bondad del amigo sol. Estaba lo más tranquila tarareando una canción divertida y mirando el pasto del parque cuando lo vi. Desde lejos, desde la vereda de enfrente, lo vi. Levanté la vista y me quedé un ratito mirando con atención, intentando confirmar la sospecha. Era él. Su forma de caminar, esa manera de pasarse la palma de la mano derecha por la nuca, el gesto al levantarse la remera para secarse la cara, el borde de sus hombros. Hacía años que no nos cruzábamos y lo vi. Como una analepsis de película recordé lo bello que quedaba en mi cama, durmiendo entre mis almohadas. Por un instante extrañé ese momento hasta con los talones. Después la sensación desapareció y sólo quedó la sonrisa con la que subí al colectivo.

Lo extraño no es que lo haya cruzado, lo que me resultó llamativo es que lo reconocí por las pantorrillas.

jueves, septiembre 08, 2011

Perdón por el inglés



Back the hell off



(de repente me encontré pensando
¿y si en realidad no es anormal sino que habla otro idioma?)

miércoles, septiembre 07, 2011

El señorito dice


Sandeces, yo no dejo que nadie me abrace si no es abrazando yo también.

Y después no entiende por qué las mujeres se enamoran de él.

¡Las cosas que hay que leer!

martes, septiembre 06, 2011

Frases que no entiendo (3)


No quiero traer hijos a un mundo que está tan loco y tan mal.

Ok, en algo estamos de acuerdo, pensar en tener hijos asusta. Más allá del antojo momentáneo o pasajero que nos ataca un ratito en alguna esquina o después de abrazar a un purrete ajeno o cuando el enamoramiento cala de manera salvaje, cuando profundizamos en el pensamiento es una idea aterradora. Si las decisiones en general complican, las que involucran situaciones tan definitivas tienden a paralizar.

No digo que haya que tener pibes o no, esa elección depende de cada uno, del momento, de tantos factores como quieras nombrar, no emito juicios al respecto. Ni siquiera creo que debamos fundamentar la postura que sea que tomemos al respecto. Al menos no ante los demás. Sin embargo, cuando escucho a alguien recurrir a ese argumento me deja sabor a poco, a nada, a insuficiente, a premisa que no explica.

Es verdad, el mundo está loco y está mal. Hay, en este globo que habitamos, cientos de miles de personas, de reacciones, de actitudes, de fenómenos, de contingencias que no podemos controlar, que somos incapaces de abarcar, que nos condicionan, nos limitan, nos encierran. También hay momentos, días, afectos, lugares y sensaciones maravillosas que nos llenan de júbilo y regocijo.

Creo que si en algún lugar reside la ilusión de algo mejor es en poblar el mundo de seres contentos, con infancias lindas, con recuerdos de amor y de tortas de cumpleaños. Sospecho que ante el avance del desquicie y las malas actitudes, la única barrera posible es una pared gigante de buenas intenciones y seres capaces de amar y ser amados.

Por cada jodido del mundo una criatura feliz, es la única ecuación que más o menos me cierra.



No es que todo sea tan bueno
como aquí parece
pero voy cantando al menos
lo que usted merece.
Que si usted me sueña el día
un poco más bello
yo me gasto la vigilia
listo para hacerlo.

Jorge Fandermole
Lo que usted merece | Navega

lunes, septiembre 05, 2011

Las sutilezas de la entonación

Uno: bueno, vamos que se nos hace tarde.
Otro: ok, pero acomodemos un poco antes.
Uno: no tenemos más tiempo.
Otro: ¿y le vamos a dejar todo este despelote de platos a ella?
Ella: no te preocupes, soy mujer, nací para lavar platos...
Uno: y hasta parece que lo dice en serio.
Otro: ¡qué copada! Esta flaca la tiene clara... ¿por qué estás soltera?
Ella: ¿será por el tono irónico?
Otro: claro, ya me parecía que era todo demasiado bueno.

viernes, septiembre 02, 2011

Coincidencia

Bien sabemos que yo puedo besarte el cuello mientras tu boca recorre mi hombro y es un placer. Soy incapaz de negar que tus caricias en mis piernas cuando estoy pasando las palmas de mis manos por tu espalda son una delicia. Reconozcamos que el instante en que cada uno mira la boca del otro con deseo, con antojo, está cargado de expectativa y sensaciones agradables.

Lo maravilloso de mirarnos a los ojos, besarnos las bocas y acariciarnos las manos no está en la sincronía sino en la simultánea reciprocidad.



Sí, así son las cosas
cuanto más pequeñas, más tiernas,
más suaves, más maravillosas.
Sí, como tu mirada
que cruza la mía y me lo dice todo
sin decirme nada.

Son momentos hermosos que vienen y van
nos van juntando a ratitos
un poco de aquí y allí
son historias de dos donde no cabe más
que un corazón acelerado
cantando a un son descontrolado.

Rosana
Así son las cosas | Lunas rotas

jueves, septiembre 01, 2011

No jodamos, eso no es una mascota

No me gustan los roedores. No les temo, no me asustan, no me quitan el sueño es, simplemente, que no me provocan sentimientos ni sensaciones bellas. No quiero tener un hamster de mascota, no me significa ningún problema de conciencia cazar cuanta rata, laucha o ratón pretenda meterse en mi casa , no me enternecen los cobayos ni me parecen simpáticas las ardillas.

No me gustan ni un poquito los roedores y cada vez que pronuncio esta frase alguien dice, como quien grita tierra, pero los conejos son roedores. Aha, ¿y?. Y que son todos suavecitos y tan lindos, con esas orejas... Patrañas. De todos los roedores los conejos me parecen los más diabólicos. Tienen algo muy psicótico en su semblante y no es simplemente por los ojos rojos. No. Mirales la cara. Los conejos están muy locos. De verdad.

Para mi que un conejo es perfectamente capaz de deschavetarse y masticarte la cara cuando menos lo esperás.

miércoles, agosto 31, 2011

En el auto de papá

Hermana:
es como decir que tengo problemas con la ce hase y no puedo decir ni surro ni cartusera ni sisarrón.

Café:
pero soy asaparrada, morosa, de ojos asinados y tengo el pelo como un nido de sinsirinelas.

Hermana:
y me gustan los socolates, los sicles y los supetines.

Café:
En las vacaciones me voy a Necosea, a Siloé, a Sapadmalal...

Hermana:
pero mi viaje favorito fue a sesenia.

Café:
El otro día me desperté con el pesito tomado, me sorreaba la nariz, tenía los ojito siquitos, siquitos.

Hermana:
¡sau! tengo la gripe del sanso, pensé.

Café:
pero no, estaba pasusa, nada más.

Hermana:
así que no pude bailar ni basata ni samamé.

Café:
y eso que me gusta tanto el sasasa...

Padre:
¡pero mi preferido es el tango!

Hermana:
...

Café:
...

Padre:
porque siempre termina en san san


Genética que le dicen.

lunes, agosto 29, 2011

Autodeterminación de los vegetales


El jazmín de lluvia decidió que ya es tiempo de primavera

y mi patio es una fiesta.


viernes, agosto 26, 2011

Como las iguanas

A la fiaca, a las ganas de vacaciones, al antojo de no tener nada urgente por hacer, por pensar, por decir se le viene a sumar este día magnífico. Y dan ganas de sacarme las botas, tirarme al sol, apoyar la planta de los pies en el pasto fresco, respirar profundo, hablar poco y despacio, fumar con los ojos cerrados, sonreir y bambolear las rodillas al ritmo de un tema manso mientras alguien ceba mates y otro puntea una guitarra y entre todos cantamos apenas, como para adentro, la misma canción.

Es un gran día para amigarse con el mundo.