viernes, noviembre 19, 2010

Firuleteando

El mate todavía está en su punto justo y augura seguir así un rato más. Mi pelo es este desastre impresentable digno de un día precioso, lleno de nubes y un poco de lluvia y aire fresco. Termino las múltiples tareas simultáneas, acomodo el mate, me siento chinito, cebo un mate más y con esta media sonrisa de mediodía de viernes me pongo un tanto arrabalera y empiezo a canturrear.

El mundo, al final, es un buen lugar.



Pero escuchá, fijate bien,
prestale mucha atención
y ahora batí si hay algo igual
a este compás compadrón.
Batí, por Dios, si este compás
repicadito y dulzón
no burbujea en tu piel
y te hace mas querendón.

Julio Sosa
El firulete | El álbum de oro
Letra: Rodolfo Taboada | Música: Mariano Mores

martes, noviembre 16, 2010

Encontré la respuesta real

Yo no quiero tener una criatura

¡yo quiero ser una criatura!


Y el que esté pensando que ya no estoy en edad para esas cosas...

chito la boca.

viernes, noviembre 12, 2010

Seguí participando


¿Decime, querida, vos nunca te la jugás y te tirás de cabeza a la pileta vacía?

Tirarse de cabeza a una pileta vacía no es juego...
es intento de suicidio.


¿Cuántas veces tengo que aclarar que conmigo el no te animás no es la forma?

jueves, noviembre 11, 2010

En mi propia cara

Viaje de egresados a Bariloche. Después de, qué se yo, 12 horas de ruta llegamos al parador en el que nos espera la cena. Más zaparrastroza que de costumbre, bajo del colectivo hecha una suerte de espectro de persona. Pálida (como si fuese posible estarlo más), despeinada e impresentable. Sentada en la mesa reacciono apenas ante una lata de gaseosa que vuela inexorablemente hacia mí. En un acto reflejo alcanzo evitar el impacto con la mano pero no impido que el contenido me empape.

Sin ganas ni de insultar me levanto, me cuelgo al hombro la mochila y salgo rumbo al baño. En la puerta me topo con ella. Divina, impecable, arreglada, en su mejor momento. Quedamos enfrentadas, me estudia de arriba a abajo y vuelta a subir lentamente. Me mira a los ojos y dice ay, que fea que sos con una expresión tan particular que sentí un poco de pena por sus ojos agraviados por mi presencia. Yegua envidiosa, le responde mi amiga por encima de mi hombro. Sonrío, giro y me voy sin decir nada.

Ella tiene derecho a considerarme fea.
Yo no tuve ganas de explicarle que no es necesario decirlo de esa manera.

miércoles, noviembre 10, 2010

¿Tendré tanta cara de zopenca?


Es cierto, soy atractiva, chispeante, sexy, ocurrente, simpática, bella, inteligente, carismática, irresistible...

(Que nunca, bajo ningún concepto, deberá interpretarse como ridícula, parlanchina y delirante.)


Aceptalo y superalo porque tenemos que trabajar juntos y yo no pienso hacer el laburo por los dos.

martes, noviembre 09, 2010

Dale, dale con el look

En casa, poniéndonos al día, tomando un fernet y adecentándonos un poco en la previa del sábado hablamos de trabajo, de proyectos, de propuestas, del presente, del futuro, un poco de política, un poco de las profesiones pero el tema hombres no sale ni por asomo.

Salimos. Un poco de maquillaje, jean, musculosa, zapatos, cartera, collar, coleta en el pelo. Descubro que estamos en la era de las polleras ajustadas desde la cintura hasta medio muslo y en pleno auge de la media cola. Ojo, verdadera arquitectura capilar. Diviso a siete féminas, todas con ese peinado, todas diferentes. Asombroso.

¿Qué tomás? Fernet. ¿Qué música querés? Los redondos, ya. Pero claro, los purretes de la barra no tienen ni somera idea de qué es y cómo se prepara un fernet, así que sale cerveza bien fría, te lo pido por favor. Y en controles optaron por Mancha de Rolando. Ni siquiera Molotov, ni un tema de Divididos, nada de Sumo. Hasta que, sospecho que por error, empieza uno poco conocido de Caballeros de la Quema y sólo nosotros lo cantamos completo mientras hacemos pavadas.

Estamos grandes, sí... pero qué bien nos lo pasamos.



jueves, noviembre 04, 2010

Ahora lo habitual es andar a los besos

Como regla general, no me gusta el contacto físico con otros seres humanos. Cualquier mano en el hombro, saludo con beso o palmadita en la espalda de un ser deconocido es una invasión a mi espacio personal que me agrede. Lo sé y no lo disimulo. Mientras sea posible, impondré la distancia suficiente como para que la conversación termine, a lo sumo, con un apretón de manos y chau.

Si llegás a mi oficina y pongo una silla vacía de por medio, si no me arrimo ni a abrir la puerta al despedirte para no tener que esquivar el beso, si ese es el caso, no me mires con cara de acercate que te saludo. Tampoco empieces a avanzar porque voy a retroceder descaradamente. Cuanto más evidente, más efectivo, eso ya lo aprendí. El próximo paso es implementar la orden expresa.

¡No me toqués!

miércoles, noviembre 03, 2010

Ping pong pum... aia

Él: bueno este verano voy a dar natación y creo que basquet femenino...

Café: ¡excelente!... No cuentes conmigo para ninguna de las dos cosas y menos en verano.

Él: hace rato que deje de contar con vos... para los deportes, aclaro.

Café: es lógico. Si la gente desconfía de mi como deportista con el relato del pelotazo en el ojo, vos que lo viste en vivo y en directo deberías haberme descartado por completo para esa área.

Él: esta bien... pero un tropezón no es caída.

Café: dale, no jodamos. Yo recuerdo perfectamente ese momento. No fue tropezón ¡fue derrape!

Él: y... sí.

Café: y bueno, sabíamos que no era lo mío... y con paleta. ¡En qué cabeza cabe! Eso sí, para tu archivo sos la única persona que me convenció de semejante intento... ¡Las cosas que hacemos enamorados a los 15 años!

Él: jajajaja... ¿¿¿¿solo a los 15????

Café: por supuesto. Hay cosas que...

a los 15 son simpáticas,
a los 20, desconcertantes,
a los 25, aterradoras,
y de ahí en más, motivo de internación en un psiquiátrico.

Está clarísimo.
Sigo siendo pésima para los deportes pero con paleta no me agarran más.

martes, noviembre 02, 2010

Vacunas contra el azar

Escuché por la radio a un especialista diciendo que cepillarse los dientes más de dos veces por día disminuiría el riesgo de infarto de miocardio.

¿Para qué queremos vivir 100 años si nos vamos a pasar como 65 haciendo las cosas que nos prolongarán la vida más allá de los 65?



Si lo que quieres es vivir cien años
no pruebes los licores del placer.
si eres alérgico a los desengaños
olvídate de esa mujer.
compra una mascara antigas,
mantente dentro de la ley.
si lo que quieres es vivir cien años
haz músculos de 5 a 6.
y ponte gomina que no te despeine
el vientecillo de la libertad.
funda un hogar en el que nunca reine
mas rey que la seguridad,
evita el humo de los clubs,
reduce la velocidad,
si lo que quieres es vivir cien años
vacúnate contra el azar.
deja pasar la tentación
dile a esa chica que no llame mas
y si protesta el corazón
en la farmacia puedes preguntar:
¿tienen pastillas para no soñar?
si quieres ser Matusalen
vigila tu colesterol,
si tu película es vivir cien años
no lo hagas nunca sin condón,
es peligroso que tu piel desnuda
roce otra piel sin esterilizar,
que no se infiltre el virus de la duda
en tu cama matrimonial.
y si en tus noches falta sal
para eso esta el televisor.
si lo que quieres es cumplir cien años
no vivas como vivo yo.


Joaquín Sabina
Pastillas para no soñar | Física y química

lunes, noviembre 01, 2010

Yo te aviso

En el mundo hay demasiada gente descerebrada, desconsiderada, desvergonzada. Un día me voy a convertir en una persona mucho más intolerante y voy a salir a repartir patadas a troche y moche. No va a quedar una sola de esas nucas sin sacudón. Ese día no es hoy.

Hoy acá hay, además, gente copada que ayuda porque sí. Hoy acá, pibe/piba, se baila, se salta, se canta a los gritos, se desata la coleta del pelo, se sacan los zapatos, se toman mates, se fuma algún que otro cigarrillo (el que quiere, el que no, no), se ríe a carcajadas y así vamos pasando la jornada.

Hoy acá nos la pasamos bien como sea.
Al que no le guste se puede ir bien ido a la puta.